Mal querido Vs. Gaara

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Genero: Tragedia, humor

Clasificación: Apto para todo publico

Aclaración: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, y solo los use para cumplir una promesa… y divertirme un rato.

Notas del Autor:

Este fanfic me trae muchos recuerdos, sobre todo por ser uno de mis primeros fics… que por cierto leyo casi todo el mundo (incluso mi mama, pero no le entendio nada XD), si ya lo leyeron y les gusto, pues que de malo tiene que le den otra leida, y si no lo han leido, ¿que esperan?…

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Mal querido Vs. Gaara

La Aldea de la Nube se encontraba en una relativa paz, el sol empezaba a esconderse y dejaba ver tras de si un hermoso atardecer. En el centro de entrenamiento de la academia se encontraban 2 ninjas peleando. Su velocidad era increíble, solo se podía observar como 2 rayos chocaban una y otra vez. En cada golpe sus Kunais sonaban fuertemente. La pelea parecía muy pareja hasta que uno de los ninjas encesto un gran golpe contra su contrincante haciéndolo caer al suelo. Al ver como su oponente caía al piso Cristhian se acerco rápidamente para ayudarla.

– Mal querida ¿Estas bien? – Cristhian estiro su mano.

– Me as vuelto a dar una paliza – Tome su mano para levantarme – Pero algún día te derrotare, es una promesa –

– Bien, pero por ahora la victoria sigue siendo mía – Cristhian miro hacia una de las grandes ventanas del edificio – Bien, eso es todo, me tengo que ir, es tarde y ya da sueñito –

Voltee para ver la ventana, ya estaba anocheciendo – Tienes razón, yo también tengo sueño –

Me dirigí al lugar donde se encontraban mi mochila seguida de Cristhian.

Tomamos nuestras cosas y salimos del edificio – Nos vemos mal querida – dijo Cristhian antes de empezar a alejarse por una de las calles. Solo alcance a decir – Que descanses – Antes de que desapareciera.

La oscuridad de la noche me alcanzo mientras caminaba en dirección a casa.

Los exámenes Chunnin se acercaban así que Cristhian y yo entrenábamos todos los días que teníamos libres para estar preparados. Este era uno de esos días, hoy parecía que la ciudad estaba muy tranquila y no había muchas misiones.

– El Raikage debería habernos ayudado con nuestro entrenamiento. Cualquier excusa es buena para ignorarnos desde su nombramiento, ya se olvido de que también es nuestro Sensei – Pensaba para mientras caminaba.

Cuando llegue a casa estaba tan agotada por el entrenamiento que al tocar la cama me quede profundamente dormida.

Al día siguiente Cristhian y yo nos dirigimos a la oficina del Raikage para realizar una nueva misión.

El Raikage se encontraba observando por la ventana cuando entramos a su oficina – ¿Cómo están mis alumnos favoritos? – dijo descaradamente tratando de que olvidáramos que nos había ignorado durante mucho tiempo.

Cristhian dio un paso al frente – Vayamos al grano, ¿de que se trata nuestra misión? –

Yo permanecí detrás de Cristhian esperando que el arreglara todo.

– Su misión será dirigirse a la Aldea oculta de la Arena para llevar unos pergaminos al Kasekage –

Cristhian puso una cara de decepcionado – ¿Eso es todo? Pensé que por ser tus alumnos nos encargarías una misión mas complicada –

El Raikage puso una cara muy seria. Yo pensaba que Cristhian se estaba extendiendo un poco.

– Hasta que no suban de Rango no puedo dejarles una misión más difícil, además su equipo es de 2 miembros…-

Cristhian cerro los puños – Nosotros no tenemos la culpa de que Hao desapareciera, pero además de eso, desde que te nombraron Raikage te olvidaste de que somos tus alumnos –

El Raikage tosió – Se que eso es cierto pero ahora que soy Raikage mis responsabilidades son mayores y no me queda mucho tiempo para su entrenamiento, pero en cuanto pueda les asignare un nuevo maestro –

Cristhian permaneció en silencio por un momento.

– Tal vez sea hora de que nos vallamos – dije mientras abría la puerta.

Salimos de la oficina – Muy bien, vamos a preparar las cosas para el viaje y nos vemos en la entrada de la Aldea – dijo Cristhian, acto seguido desapareció.

Me dirigí a casa y tome mis cosas – Un maestro nuevo – pensaba mientras me dirigía a la puerta de la Aldea.

Cuando llegue, Cristhian se encontraba parado en la puerta escuchando música de se celular.

– (¬¬) Piensa ignorarme todo el camino – pensé mientras sacaba de mi mochila mi celular – Yo are lo mismo –

Al verme llegar Cristhian se puso en marcha y lo seguí de cerca.

Saltamos de árbol en árbol a toda velocidad. Paramos justo a unos kilómetros de llegar al Desierto.

– Este es el mejor lugar para acampar mal querida, mañana llegaremos a la Aldea de la Arena – dijo Cristhian.

– Bien mal querido – Encendimos una fogata y colocamos los sacos de dormir.

Me senté y mire el fuego – Este equipo se ha desecho –

– Aun quedamos nosotros y mientras permanezcamos juntos el equipo existe – dijo Cristhian bostezando.

Luego de eso nos quedamos dormidos.

A la mañana siguiente partimos, pero una tormenta de arena nos impidió seguir – Esto es genial, ahora tardaremos más en llegar – Exclamo Cristhian mientras nos dirigimos a una cueva para refugiarnos de la tormenta.

La tormenta termino a altas horas de la noche. Así que decidimos ir a la aldea y entrenar un poco mientras amanecía.

Unos guardias nos detuvieron en la puerta – ¿Quiénes son ustedes? –

Como siempre deje que Cristhian se encargara de todo – Somos ninjas provenientes de la Aldea de la Nube y venimos a entregar unos pergaminos al Kasekage –

El guardia complacido con la explicación nos dejo entrar luego de examinar detenidamente nuestras bandadas.

Fuimos a un pequeño parque en la zona sur de la Aldea, entonces Cristhian empezó melancólicamente a recitar

– Patito…Patito…Color de Café…Si tu no me quieres…Yo ya se…Yo ya se porque –

Lo mire un poco asustada – Voy a entrenar en otra parte – Dije buscando un lugar adecuado.

– ¿Por qué? – Pregunto Cristhian

– Jeje… por nada – dije tratando de disimular – Solo porque sales con tus cosas – pensé.

– Bueno – Cristhian saco sus kunai y lo lanzo a un muro de entrenamiento – Me parece perverso –

Camine hasta el otro lado de la Aldea, pero no encontré ningún lugar adecuado para entrenar así que decidí observar el cielo – Un momento de paz es lo que necesito – pensé.

…..

En el techo de un gran edificio se encontraba un ninja, la noche fría no parecía incomodarlo en absoluto. Su piel se mostraba más pálida de lo habitual y su cabello rojizo se movía con el viento. En su interior aumentaba el deseo de sangre. Había llegado el momento de que buscar a su presa.

No fue difícil encontrar a aquel ninja de la Nube, se encontraba en uno de los lugares más vulnerables de la Aldea, estaba tan concentrado en su entrenamiento que no se percato de su presencia – Esto será pan comido – pensó. No pudo contenerse más y dejo escapar la tapadera de su calabaza, dejando salir una nube de arena. Al escuchar aquel ruido Cristhian se detuvo en seco y dirigió la vista a una esquina encontrándose cara a cara con su agresor – Sabaku No Gaara – exclamo, acto seguido la Arena comenzó a rodear a Cristhian, el cual en un intento desesperado de escapar golpeo repetidas veces la arena con sus kunais sin resultados. La arena lo encerró y lo ultimo que escucho fue “Sabaku kiu”. La arena empujaba todo su cuerpo hasta que una gran explosión hizo que la sangre se esparciera por todos lados.

…..

Mi meditación fue detenida bruscamente, la presencia de Cristhian había desaparecido.

Asustada corrí lo más rápido que pode hacia el parque. Cuando llegue lo único que se podía observar era el suelo completamente bañado de sangre y en una esquina se encontraba un ninja rodeado por una nube de arena.

– Sabaku No Gaara – pensé – ¿Dónde esta Cristhian? ¿Qué le has hecho? – exclame.

– ¿Ese ninja se llamaba así?, ja, no importa. Fue pan comido matarlo, creí que los ninjas de la Nube eran más fuertes – Gaara sonrió y me miro con su típica mirada fría y llena de odio.

Pude sentir como algo en mi interior estallaba. Por primera vez pude saber que se sentía odiar a alguien a tal punto de querer matarlo. Parecía que lentamente se nublaban mis pensamientos y las lágrimas comenzaron a recorrer mis mejillas. Corrí en dirección a aquel ninja con la intención de matarlo. Una mezcla de sentimientos invadió mi alma, los deseos de matar, el odio y la tristeza.

– Te matare – Salio de mi boca justo antes de que mi puño golpeara su rostro y lo lanzara al suelo.

Respire hondo y me prepare para atacar nuevamente, esta vez con más fuerza pero el ninja se puso de pie mientras la arena caía, revelando su verdadera identidad.

– ¿Quién eres tú? ¿Por qué mataste a mi amigo? – dije entre sollozos. (Mal querido, sñif)

– Calma, deberías relajarte un poco – dijo descaradamente.

– ¡¡ QUIERO QUE RESPONDAS A MIS PREGUNTAS!! – grite muy enfadada por su comentario.

– ¿Quieres saber porque mate a ese entupido ninja? Fue porque no tenia nada que hacer, el era perfecto para entretenerme un rato – dijo orgulloso de lo que había echo.

No pude resistir más y le di otro golpe, esta vez hice que sangrara de la nariz.

– Mala respuesta, eso es todo PREPARATE PARA MORIR – Lo empecé a golpear y la sangre brotaba por todos lados – Te are pagar lo que le hiciste a mi amigo –

Pero cuando quise dar el golpe de gracia un escudo de arena me detuvo.

– Será mejor que te calmes, si lo asesinas no revivirás a tu amigo y solo empeoraras la situación – dijo Gaara acompañado de sus hermanos.

Eso me hizo recuperar el control de mi cuerpo, pero las lágrimas no se detenían.

Kankuro uso una de sus marionetas para atrapar al asesino -Dime, ¿Quién eres? ¿Por qué te transformaste en Gaara? Y ¿Por qué mataste a ese ninja? – le dijo mientras lo mantenía enfrente de el.

El asesino se mantuvo callado.

– Será mejor que lo digas ahora o tu castigo será más doloroso – dijo Kankuro algo molesto.

– Solo seguía las instrucciones de Orochimaru, el me dio la habilidad de transformarme y de controlar la arena, y también me dijo cual era mi presa. Es todo lo que les voy a decir – exclamo enfadado.

– ¿¿Pero, porque Cristhian?? – no pude evitar decir. (Mal querido, sñif)

El sujeto ni siquiera me tomo en cuenta (¬¬)

Temari se acerco hacia mí – Tranquila, ven, será mejor que me acompañes –

Kankuro se alejo con el prisionero mientras Temari y Gaara me llevaban a su casa.

Entramos al comedor, Gaara y yo nos sentamos a la mesa mientras Temari preparaba un té caliente.

– Toma, esto te hará bien – Temari me sirvió el te.

– ¿Conoces a ese sujeto? – Gaara estaba tan serio como siempre

– No, jamás lo había visto – Exclame, ya más tranquila. (Mal querido, sñif)

– Bien, esperemos que Kankuro le saque información – Gaara se levanto de la mesa.

– Espere, aun tengo que acabar mi misión – dije mientras esculcaba mi mochila sacando el pergamino – Tome Kasekage-sama –

Gaara tomo el pergamino – Muy bien, entonces me retiro-

Después de que Gaara salio del comedor (Sñif) Temari me guió a mi habitación.

– Si quieres hablar o necesitas algo puedes contar conmigo – dijo Temari

– Gracias, yo… – dije con una voz muy débil.

– ¿Si? – dijo Temari.

Baje la mirada y me mantuve en silencio.

– Comprendo por lo que estas pasando… – Temari puso su mano en mi hombro.

– El equipo se ha desecho…- Dije aun mirando el suelo.

– ¿Qué? – Exclamo un poco confundida por mis palabras.

– Cristhian dijo que mientras estuviéramos juntos el equipo aun existía, pero ahora que el ha… – unas lagrimas cayeron al piso (Mal querido, sñif)

Temari me miro con ternura – Lo siento –

Seque mis lagrimas y le comencé a explicar – Hao, otro de los miembros de este equipo desapareció en nuestra primera misión; tiempo después el 3er Raikage fue asesinado, nuestro maestro fue nombrado el 4to Raikage y antes de venir a esta misión nos dijo que nos asignaría un nuevo maestro, que nos abandonaría; y ahora Cristhian ha muerto, será difícil continuar siendo ninja sin el apoyo de mi equipo – dije levantando la mirada.

– Se que será difícil, pero debes ser fuerte, estoy segura de que lo lograras. Ahora ya es un poco tarde ¿Qué te parece si continuamos mañana? – Yo asentí y me despedí de Temari.

Entre a la habitación y me recosté en la cama. No pude dormir así que me la pase toda la noche mirando la luna desde la ventana. (Mal querido, sñif)

……….

A la mañana siguiente me dirigí a la oficina de Gaara. Era momento de regresar a la Aldea, pero antes de hacerlo tenia que resolver algunos asuntos.

– Kasekage-sama – Entre bruscamente a la oficina.

Gaara se encontraba hablando con Kankuro, cuando entre interrumpieron su discusión y voltearon a verme.

– Lo siento, ¿interrumpo? – Retrocedí un poco.

– Pues si, ¿Qué no te enseñaron a tocar antes de entrar? – Kankuro parecía molesto.

– Pasa, ¿Qué necesitas? – Soltó Gaara.

Trague saliva, este era uno de esos momentos en los que necesitaba a Cristhian.

– Esta bien, aquí vamos – pensé – Yo solo quería saber si tenían alguna información… – dije titubeando.

– Lo siento, el tipo se suicido durante la noche, no pudimos sacarle más información – Gaara me interrumpió.

Kankuro salio de la habitación muy enfadado.

– Era su trabajo cuidar del prisionero, no le callo muy bien que se suicidara. Ten mucho cuidado, no sabemos lo que ese tipo pretendía pero seguro que no era nada bueno – Gaara tomo algunos papeles de la mesa y comenzó a leerlos.

– Si – Afirme un poco nerviosa – Gracias por todo, me retiro – Retrocedí unos pasos mirando a Gaara, pero algo detuvo mi camino.

– Cuidado – exclamo Temari.

– Lo siento – Estaba un poco avergonzada.

– Oye, estuve pensando en lo que me dijiste anoche. Creo que tengo una forma de ayudarte – Temari parecía muy contenta.

– ¿Enserio? – Dije mientras mirada de reojo a Gaara, el cual seguía imperturbable.

– Tú sabes que los exámenes Chunnin se acercan y Konoha invita a sus aliados al gran evento; también sabes que por el momento la Nube no figura entre ellos. Así que pensé que como símbolo de la Alianza entre la Nube y la Arena nos podrías acompañar para escoltar al Kasekage y así la Nube tendría acto de presencia – Dijo Temari observando a Gaara.

– Yo…- Tartamudee.

Gaara levanto la vista – Es buena idea Temari, enviare un mensaje a la Nube para anunciarles la propuesta y creo también tendré que informarles lo ocurrido anoche – Y continuo su labor.

– Genial, ¿No te parece? – Temari sonrió.

Baje la mirada – ¿No seria mejor si mandaran a ninjas bien entrenados? –

Gaara se levanto de su asiento – Exacto, por eso mismo queremos que vayas tú vayas. Pude ver como le dabas su merecido a ese tipo –

– Pero…- Unas lagrimas cayeron – Aun así no pude ayudar al Mal… A Cristhian cuando me necesitaba, no pude evitar que lo mataran. Solo he sido un estorbo para el –

Gaara camino hacia donde estaba – No podías hace nada, esto no es tu culpa –

Yo cerré los puños – Si lo es. Se suponía que íbamos a entrenar juntos, pero lo deje solo – Por más que intentaba no podía contener el llanto. (Mal querido, sñif)

– Bueno… – Temari intento decir algo.

Gaara se acerco a mí y me tomo de los hombros – Ya deja de lastimarte, ¿quieres? Mejor dime ¿Nos vas a acompañar a los exámenes Chunnin? –

No pude evitar abrazarlo y llore en su hombro, por suerte el también me abrazo.

Luego me alejo – ¿Qué dices? – me miro fijamente.

Seque mis lagrimas – Muy bien, iré – Retrocedí unos pasos.

Gaara se dirigió de nuevo a su escritorio.

Temari puso su mano sobre mi hombro – Voy a entrenar ¿Quieres ir? Tal vez con eso te anime un poco –

Yo asentí, mire a Gaara y cerré la puerta.

– ¿Pensabas participar en estos exámenes? – Dijo Temari mientras caminábamos.

– Pues si, pero con todo lo que a pasado… mejor esperare a el próximo año – Exclame.

……

El Raikage se encontraba viendo por la ventana cuando un ninja entro a su oficina.

– Raikage, tiene un mensaje de la Arena – Dijo el ninja sosteniendo un pergamino.

– ¿De que se trata? – Pregunto el Raikage.

– Al parecer uno de los ninjas que envió para entregar el pergamino murió en un enfrentamiento… –

– ¿Qué? – El Raikage se acerco al ninja – ¿De quien se trata? –

– De Cristhian, pero eso no es todo el mensaje. También nos proponen que el otro ninja los acompañe a los exámenes Chunnin para escoltar al Kasekage, esto como muestra de nuestra alianza… –

– Espera, dame ese pergamino – El ninja entrego el pergamino al Raikage –Ahora vete – Y salio de la oficina.

……

– Vamos, Gaara nos espera en su oficina –Temari tomo mi mano y me jalo hacia la oficina.

– ¿Qué pasa Gaara? – Temari entro primero, yo me mantuve detrás de ella.

(Nadie puede remplazar a Cristhian pero esto servirá)

Gaara se puso de pie – La Nube ya respondió a nuestra petición… –

– ¿Y bien?, ¿Qué te respondieron? – Temari interrumpió a Gaara.

– Aceptaron, pero ahora quieren que les envié un informe completo sobre lo que sucedió con Cristhian – Gaara tomo algunos documentos de la mesa – Y no tenemos mucha información –

– Conozco al Raikage, si pones toda la información que tienes, le agregas un relato y uno que otro comentario estará contento – Exclame. (Eso hace Cristhian XD)

Gaara y Temari me miraron muy serios.

– Veré que puedo hacer – exclamo Gaara.

Temari y yo salimos de la oficina dejando que Gaara trabajara.

…..

El torneo del examen Chunnin había comenzado.

Gaara fue a un bacón especial con la Hokage, mientras Kankuro y Temari fueron a las gradas para disfrutar el torneo. Por mi parte me dirigí hacia la parte trasera de las gradas, necesitaba un momento de paz.

– Todo esta en orden y ya hice acto de presencia, ¿Qué más da? – pensé.

Pero algo ocurrió, una sombra atravesó uno de los pasillos.

– Esa presencia – pensé. Me levante y corrí en aquella dirección.

Seguí aquella sombra y sin darme cuenta llegue hasta la tribuna donde se encontraban Gaara y la Hokage.

– ¿Qué sucede? – Dijo Gaara al verme llegar.

Pude ver como la sombra pasaba por detrás de mí – No lo se, pero es muy extraño – Corrí tras la sombra.

– ¿Qué es lo que ocurre Kasekage? – La Hokage se preocupo un poco.

Gaara seguía viendo la puerta por donde entre – Voy a averiguarlo – Y se levanto de su asiento – No tardo –

Continué siguiendo la sombra hasta un bosque en las afueras del edificio donde se detuvo.

Al verlo me alegre mucho – ¿De verdad eres tu? –

– Cuanto tiempo sin vernos Mal querida – Exclamo Cristhian.

– Creí que estabas… – dude un poco.

– ¿Muerto? Eso hubieras deseado – Cristhian se mostraba más frió de lo habitual.

En ese momento Gaara nos alcanzo. Cristhian se puso en guardia y retrocedió.

No pude reaccionar porque inmediatamente Cristhian se dirigió a atacar a Gaara. Sus movimientos eran muy extraños. Durante el tiempo que había entrenado con el nunca lo había visto moverse así. Era más rápido y fuerte de lo que recordaba. Gaara no pudo defenderse, la Arena no era tan rápida, los golpes lo mandaban de un lado a otro, entonces Cristhian dio un golpe tan fuerte que Gaara cayo inconsciente.

Rápidamente me dirigí hacia Gaara para detener su caída. Cristhian se detuvo en seco.

– ¿Qué? ¿Ahora es tu turno? – Dijo Cristhian.

– ¿Qué pretendes? ¿Por qué haces esto mal querido? – Dije mientras sostenía a Gaara.

– ¿Todavía no te das cuenta? Eres más débil de lo que puedo recordar Perdida – Contesto Cristhian.

– Hao – Dije en voz baja.

– Veo que si me recuerdas. Ahora hazte un lado, ese miserable tiene que morir – Dijo Hao señalando a Gaara.

– Pero… no entiendo. ¿Dónde as estado todo este tiempo? ¿Por qué atacas al Kasekage? Y lo más importante ¿Por qué estas en el cuerpo del Mal querido? – Dije confundida.

– Un gran ninja me hizo abrir los ojos, ahora poseo un poder inimaginable, el cual no podía haber obtenido si seguía en esa miserable Aldea, la cual, por cierto, destruiré hasta la ultima pare. Aunque admito que mi plan de matar al 3er Raikage no funciono tan bien como lo imaginaba, por eso tuve que poner en marcha mi plan B y dime ¿Qué mejor forma de destruir a la nube que haciendo que uno de sus ninjas mate al Kasekage, rompiendo cualquier alianza con la Arena? Claro, tenia que ser uno de mis adorados compañeros y al no ser tú la afortunada use a este pedazo de basura – Contesto Hao Calmadamente.

– ¿Entonces hiciste todo este teatro para usar al Mal querido? De verdad estas loco – Exclame.

– El plan original era que tu misma mataras al Kasekage, haciéndote creer que el había matado a tu adorado amigo, pero la marioneta de Orochimaru fue un fracaso a la hora de hacer cumplir el plan. Lo único que hizo bien fue entregarnos el cuerpo de Cristhian para poder usarlo como nuestra nueva marioneta. Ahora, hazte a un lado si no quieres morir – Hao se dirigió hacia mi.

Recosté a Gaara en el suelo y me levante.

– No te dejare – Dije valientemente.

– ¿Piensas enfrentarte a mi? No me hagas reír. Pequeña niña miedosa, fuiste un gran estorbo en nuestra primera misión, en parte eso me impulso para dejar esa maldita Aldea; siempre pensé que te habías perdido cuando llegaste a la academia, no puedo imaginar a una persona como tu siendo ninja y mucho menos enfrentándome cara a cara en una batalla – Hao me comenzó a atacar y al primer golpe caí al piso.

– Te lo dije, no eres rival para mí – Dijo decepcionado.

Me levante – Esto solo era para probar tus poderes, ahora empieza la verdadera batalla, ya no soy la misma niña miedosa que conociste hace tiempo y te lo demostrare derrotándote y recuperando a mi amigo –

Hao comenzó nuevamente el ataque. Durante varios minutos la batalla fue bastante pareja. Cada golpe que daba el lo bloqueaba y yo bloqueaba todos sus golpes. Pero estaba decidida a recuperar a mi amigo, así que reuní todas mis fuerzas. Entonces comencé a acertar más y más golpes hasta que la batalla estuvo de mi parte. Un último golpe y Hao cayó al suelo sin energías.

– Esto aun no ha terminado – Exclamo Hao, una extraña luz lo rodeo y se puso de pie, pero la luz se desvaneció rápidamente y volvió a caer al piso.

– ¿Mal querida? – dijo Cristhian con su tono de siempre.

Lo había conseguido, mi amigo había vuelto. Me arrodille y le di un abrazo.

– ¿Qué te pasa mal querida? Nunca me habías abrazado – Dijo Cristhian sorprendido.

– Es que con todo lo que a pasado me di cuenta de lo afortunada que soy de tener un amigo como tu – Exclame.

– ¿No podrías haberte dado cuenta en otro momento? Me duele todo – Dijo Cristhian.

Me levante indignada – A ti siempre te duele todo – Y mire hacia donde se encontraba Gaara.

– Pero esta vez si es enserio, bueno las otras también, pero ayúdame ¿quieres? – Cristhian se retorcía de dolor.

Voltee a verlo – Disculpa ¿te conozco? –

Cristhian me miro – Lamentablemente si y es algo que vas a cargar toda tu vida –

Por suerte cuando me dirigía a ayudarlo unos ANBUS llegaron.

Ellos se encargaron de llevar al hospital a Cristhian y a Gaara.

……

Caminaba por la calle en su dirección. Cristhian como siempre estaba escuchando música en su celular.

Cuando me acerque se quito los audífonos – Hola mal querida –

– ¿Estas listo? – Dije muy seriamente.

– ¿Para que? – Exclamo Cristhian.

– Para entrenar… – Exclame.

– ¿Entrenar? Que flojera ¿Qué te parece si lo dejamos para mañana? – Dijo apagado.

– Hao sigue allá fuera planeando algo, no hay tiempo que perder. Además mañana tengo una misión muy importante –

– ¿Misión? ¿Tu sola? ¿A dónde? – Cristhian se sorprendió.

– A la Aldea de La Arena, aunque es un fastidio, quisiera aprovechar el tiempo para entrenar, pero ni modo…-

– Si claro, tu muy sacrificada. Seguramente le rogaste al Raikage por esta misión solo por ir a ver a Gaara –

– Gracioso, mejor vamos a entrenar, aun tengo que cumplir mi promesa de derrotarte –

FIN

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Notas finales:

No sean duros conmigo, recuerden que es mi primer fic… pero así se dan cuenta de lo mal que escribia al principio… bueno, esta bien, sigo escribiendo así de mal…

Mejor tirence a un pozo…

3100

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